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miércoles, 30 de mayo de 2012

William Shakespeare


SONNET 116

Let me not to the marriage of true minds
Admit impediments. Love is not love
Which alters when it alteration finds,
Or bends with the remover to remove:
O no! it is an ever-fixed mark
That looks on tempests and is never shaken;
It is the star to every wandering bark,
Whose worth's unknown, although his height be taken.
Love's not Time's fool, though rosy lips and cheeks
Within his bending sickle's compass come:
Love alters not with his brief hours and weeks,
But bears it out even to the edge of doom.
   If this be error and upon me proved,
   I never writ, nor no man ever loved. 


Traducción: 
Que al maridaje de los espíritus fieles no admita yo impedimentos: no es amor el amor que se altera cuando alteración halla, o se pliega con el que se va a irse. ¡Ay no! es una marca siempre fija que mira a las tempestades y nunca la agitan; es la estrella para todo barco errante, cuyo valor es desconocido aunque se pueda medir su altura. Amor no se deja engañar por el Tiempo, aunque los labios y mejillas rosados al alcance de su curvada hoz lleguen; Amor no se altera con sus breves horas y semanas, sino que lo resiste incluso hasta el filo del juicio. Si esto es error y me lo demuestran, nunca escribí, ni ningún hombre nunca amó.

La Montaña Mágica: Una Página por Día por 1048 Días


Leer La Montaña Mágica era una tarea que tenía pendiente desde hace por lo menos dos años. En noviembre del año pasado decidí lanzarme al viaje, y por miedo de hacerlo sola, por aquello que las lecturas de gran envergadura dan susto, por lo complejo, largo, fatigoso y peligroso que puede resultar el viaje, abrí el Reto La Montaña Mágica. Para no sentirme tan sola. Para buscar apoyo. 

Ya en la página 820 puedo decir. Este libro es como dice Antonio Muñóz Molina, una novela en la que uno vive. Uno se muda. Se instala. También es como una enredadera, algo que se va aferrando a uno, a la columna vertebral, tentáculo a tentáculo las palabras de Mann se nos van enredando y cuando venimos a ver el libro se ha instalado en nuestras vidas. 

Esta novela hay que leerla. Sí. Yo estoy convencida de que hay libros que hay que leer. Por más que en la lectura siempre deba privar el principio de la libertad del lector, como toda regla esa también tiene excepción. La Montaña Mágica hay que leerla y una vez no es suficiente. 

Estos días le he dicho a varias personas que tienen que hacer espacio en sus vidas para leerla. Pero 1048 páginas dan miedo. Asustan. Dónde las mete uno entre el trabajo, las responsabilidades y las demás lecturas. Es el prejuicio que sufren los libros gordos en este libro tan velocidad de banda ancha, en el que todo lo que no sea instantáneo nos huele a eternidad. Precisamente un tema fundamental de la novela. El tiempo. 

Así que he decidido tomarme 2.87 años para mandar todos los días una página de La Montaña Mágica a las personas que quieran recibirla. De ese modo podré releerla, pero lo que es muchísimo mejor, saborearla. Y lo que es todavía mejor, no lo haré sola. 

Así que el quiera recibir en el aparato de moda que use pare recibir correo, desktoop, laptop, blackberry, Iphone, tableta o un chip instalado en su cerebro, escriba a: 

elperronaranja@gmail.com 

van a entrar en una lista y a partir del próximo viernes 1 de Junio comenzarán a recibir página a página la novela. 

Buen viaje a todos. Los espero junto a Hans Castorp en el Berghof.   

martes, 22 de mayo de 2012

Soneto - Francisco Luis Bernárdez


Soneto



Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido, 
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado, 

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido, 
tengo por bien sufrido lo sufrido, 
tengo por bien llorado lo llorado. 

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido. 

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.