viernes, 19 de abril de 2013

¿Por qué los pájaros azules no comen hormigas? De: Jairo Anibal Niño




Este es un libro sencillo, editado por Panamericana, lo que tal vez haga que no se sea fácil de conseguir en Venezuela. Panamericana tiene libros sencillos, a buen precio. El tema del precio se nota en la calidad. Mi relación con los libros empieza siendo totalmente sensorial. Toco, huelo, y lo saboreo aunque no sea con las papilas gustativas.

¿Por qué los pájaros azules no comen hormigas? Me llamó la atención desde que lo vi. Estaba en la Feria del Libro de Bogotá y el stand de Panamericana era norme. Tenía tiempo dando vueltas y de pronto allí estaba. Es un libro de poesía, aunque esta no está presentada de forma digamos, tradicional.

Lo que amo de este libro es que es justamente un libro de esos que lleva el tema de la imaginación al máximo. De un modo directo y sin complicaciones. Jairo Aníbal Niño se hace preguntas sobre animales  y las responde desde el fondo de su imaginación. Cosas como,

¿Por qué el pez espada se aventuró en uno de los siete mil mares de la literatura?

Porque, fiel al llamado, acudió al lugar donde Alejandro Dumas tripulaba un barco de papel. El pez espada saltó regocijado dándole estocadas al agua y al aire. Su espada era una flor aguda, y sus filos la luz que apuñalaba la espuma. Dumas, después de contemplarlo largamente con sus ojos de tinta, enrumbó el navío al puerto de las palabras, donde lo esperaba la novela Los Tres Mosqueteros. El pez espada fue el primero y el más secreto de sus capítulos.

Este libro es uno de esos libros que agarro cuando estoy entre libros, cuando estoy buscando alimentar mi creatividad, o sencillamente cuando siento algo de curiosidad por leer algo distinto. Ciertamente a los padres nos ayuda a resolver el tema de cómo contestar los ¿Y por qués? De los niños. Mi hija empezó con el y por qué, a los dos y medio. Luego paró, y ahora que tiene un año más, y ha comenzado de nuevo, y como está más grande las respuestas deben ser más complejas. Aunque a veces es necesario un porque sí o un porque no, lo cierto es que no siempre es suficiente. Y también uno necesita recordar que las respuestas pueden estar llenas de imaginación, de sueños, de un mundo fantástico, que sea seguro para ellos y que poco a poco les vaya dando la capacidad de soñar.

Es un libro maravilloso. Sería un buen regalo para niño de ocho años para arriba, o para un adulto que sepa apreciarlo o al que le haga falta un poco de humor en la vida. 

jueves, 18 de abril de 2013

Libros para los 5 años




Una de las cosas que más me gusta hacer, por no decir que es una pasión es recomendar libros. Amo recomendar libros, porque es compartir el amor que siento por ellos. En un post anterior Andrea me pidió a través de un comentario una recomendación para una niña de 5 años. Aquí vamos. 

Una cosa que hay tener que en cuenta es que un niño puede ser lector incluso antes de aprender a leer. Es importante, porque si el niño ya tiene una conexión con el libro, cuando empieza a leer es como si le dieran alas, aunque no quiera decir que desde temprana edad deba leer sin supervisión. Como todo, durante la etapa de formación la lectura es algo que no sólo depende de los adultos, sino en la que somos necesarios. Sobre todo con nuestro ejemplo. 

Mi primera recomendación es que mientras el niño va formando su "gusto literario" busquen libros que a ustedes les gustan. Pero que les gustan de verdad, porque sienten una conexión. No porque les parece que el mensaje es positivo, o porque "ay qué lindo así si va a aprender a lavarse los dientes, o a no pegar a los amiguitos". Nada de eso. No quiere decir que el libro no pueda tener un mensaje positivo, sólo que esté expuesto de forma inteligente y que no sea un intento descarado de predicar la moral y las buenas costumbres, como si el mundo no estuviera lleno de trampas. Tampoco hay que tenerle miedo a los libros que exponen sentimientos complejos.

Hay una belleza de libro de Malika Doray, se llama Mi Tristeza. No creo que se consiga en Caracas, pero para un niño que tenido que cargar con la tristeza de los padres o de alguien cercano, es sencillamente maravilloso. 

Otra cosa que recomiendo para comenzar es un personaje. La forma más fácil de enamorarse de los libros no es sólo buenas historias, sino buenos personajes.  Nuestra cultura está llena de ejemplos, los súper héroes son los mejores. ¿Cuántos adultos no arrastran todavía la emoción que sentían de pequeños por sus personajes predilectos? Batman. Superman. James Bond. 

En Caracas puedes conseguir cosas buenas... todavía.

Está Olivia, de Ian Falconer. Creo que Olivia es la mejor. Olivia es una cochinita de una personalidad genial. Voluntariosa. Creativa. Segura de sí misma. Que inventa cosas y ejecuta lo que inventa. Que sueña. Agota a su mamá. Y además Ian Falconer nos demuestra que se puede incorporar cultura general a la literatura para abrir el horizonte de los niños. Genial. De verdad con Olivia no te vas a equivocar. Hay una comiquita y es buena, así que uno puede unir las dos cosas, y además comprobarán los padres que aún hoy en día la televisión no le gana a los libros si hacemos las cosas bien.

Sapo de Max Velthuijs, es maravilloso. Es el ejemplo de libros fabulosos con mensajes positivos. Sapo es sapo y Sapo enamorado son mis favoritos, “el amor no tiene fronteras”, es una de mis frases bandera. Sapo y el forastero viene bien para hablar de las diferencias y la tolerancia, y la importancia de conocer a alguien antes de hacerte una idea de la persona, lo engañoso de las apariencias y lo peligroso de los estereotipos.

Los libros de Eric Carle también son maravillosos, pero pueden ser para más chiquitos. Aunque está uno que se llama La Mariquita Gruñona que es fantástico para aprender el horario, y sobre la actitud en la vida, pero puede ser costoso si es que se consigue.

Hay libros de Oliver Jeffers que son estupendos. Es una autor como muy pocos, pero muchos de sus libros considero que son para más grande como el Corazón y la Botella, pero está Perdido y Encontrado, que es sobre la amistad. Hicieron un corto de ese cuento que es de las cosas más bellas que he visto. También está El Increíble Niño Comelibros. A mi hija se lo leyeron en el colegio y está impactada. Pero todavía no lo entiende bien. De hecho estaba un poco asustada pensando que alguien se pueda comer los libros. Pero la curiosidad está.

Anthony Brown es otro del que uno se enamora y ellos también. Uno de los que más me gusta es Cosita Linda, que es sobre la amistad incondicional, y sacar el cuello porque alguien que amas. Amar a alguien diferente, y lidiar con el hecho de que no somos perfecto y que a veces hacemos cosas que asustan o alejan a nuestros seres queridos, sin que hayamos tenido la intención de hacerlo. Está Mi mamá, Mi papá, que son una belleza. De hecho son buenos regalos para el día del padre. Brown tiene un personaje que se llama Willy. Mi hija lo ama. Este trabajo es realmente una obra de arte, las referencias a la cultura en general, sobre todo al surrealismo son brillantes. Es un regalo para adultos también. Pero hay libros de Brown que son para más grandes, les recomiendo leerlos antes de comprarlos.

Hay otro autor que es maravilloso, pero en Caracas, tal vez más que en otros lados por el tema de la importación los libros  son costosos, es Jimmy Liao. El libro de El Monstruo que se comió la oscuridad es sencillamente espectacular. Ese ha sido de los que más hemos disfrutado, y mi hija es considerablemente más pequeña, pero estoy segura que aguanta, porque el tema de la oscuridad no es algo que necesariamente resuelves a los cuatro años. También está La campeona mundial en mantenerse despierta, este a dúo con Sean Taylor.

Por último te voy a recomendar La Sorpresa de Silvia Van Ommen. Este libro te va a servir si la mamá o tú misma pueden ayudarla en una aproximación. El libro no tiene palabras, así que uno mismo puede inventar una historia. Es sobre una oveja que utilizando su lana le prepara una sorpresa a su amiga jirafa. Amamos este libro cómo no tienes una idea. El tema del amor y de la amistad es algo que nos fascina. Este libro fue uno de los ganadores de Los Mejores del Banco del Libro hace dos años.

Aquí tienen para ir a una librería y pasar un buen rato. Pero les doy una última recomendación, también pueden llevarlos a ellos, y dejar que escojan, ir guiando con las recomendaciones que les di, sentarse en el piso, leerle en voz alta, dejar que hagan mil preguntas y que sueñen con llevarse el libro a la casa. 

En Caracas está Lugar Común Librería que tiene un espació muy bonito, están mis amigas de La Sopa de Letras que no sólo tienen ejemplares increíbles, sino que su espacio es mágico para estas cosas, y está la librería del Banco del Libro, más pequeña pero su selección es impecable.

Buen viaje Andrea, y luego me cuentas, espero que estés camino a construir una lectora. Esa persona, o esas personas que forman parte de nuestra vida como lectores no las olvidamos jamás. Es el regalo más valioso que le puedes hacer a un ser humano. 

Breakfast at Tiffany´s



Cuando uno lee a Truman Capote uno siente que más que leyendo un texto está viviendo lo narrado. Es así de vívido.  En el caso de Breakfast at Tiffany´s es como si uno fuese un vecino del edificio en el que vive Holly Golightly, que en silencio participa y se entera de todo, se forma su opinión y toma partido.

Creo que Holly Golightly es uno de los mejores personajes que he leído. Te identificas con ella y al mismo tiempo la rechazas, porque es un juego entre la moral y sus propios principios, que te lleva a sentir que si bien por un lado hace cosas que uno considera totalmente reprobables, la respetas porque es fiel a sí misma. Es una mujer con convicción. Decidida. Que no teme, que siempre busca una salida a las adversidades sin renunciar a su alegría. Es ligera en todo sentido, como lo sugiere su apellido. Desde su peso hasta su vida sexual. Holy Golightly es una maravilla, y digo esto sin que me quede nada por dentro, me enamoré de Holy Golightly, aun siendo heterosexual, primera vez que me enamoro de una mujer en literatura. Este personaje tiene algo irresistible.

Además de los personajes, entre los que no he mencionado al narrador identificado como “Fred”, que ama a Holly, pero es gay, de modo que su amor tiene algo de esa devoción en la que no entra la atracción sexual, tal vez por eso yo siento lo mismo. Además de eso, está la historia en sí, que es maravillosa. Los giros que Capote le va a dando a la trama son sencillamente geniales. Uno se da cuenta de cómo un narrador puede mostrarnos algo extraordinario, como una historia pude parecer casi fantástica, absurda, y a la vez ser tan llana. Los personajes siempre hacen algo que uno no se espera y reaccionan de forma tal que justo cuando creías haberlos descifrado, hacen algo impresible.

Además Capote tocas temas profundos, desde el nacionalismo, hasta los devíos de un sistema legal, hasta temas de moralidad, como el matrimonio, la fidelidad, la prostitución, la relación entre criminales y su lado más humano, la forma en que Holly desarrolla una amistad con un mafioso que está preso, Sally Tomato, y que usa a Holly para enviar mensajes en código a su gente, es de esas cosas que lo dejan a uno pensando, en la ingenuidad, en la humanidad, en cómo nos comportamos como ser humano y cuáles son las consecuencias de nuestras acciones.

Y ese tema literario que tanto nos atrae y del cual parecemos no cansarnos jamás, que es el amor. El amor en sus distintas formas, pero sobre todo es la búsqueda de los personajes por el amor propio, por aceptarse a sí mismos, por logar ese “llegar a ser quienes son”, como decía Píndaro.

Disfruté muchísimos este libro, y tiene tal vez una de mis citas favoritas, esa sobre seguir siendo uno mismo, “quiero seguir siendo yo cuando me levante un día y tome el desayuno en Tiffany´s”.

Bravo Capote y donde quiera que estés gracias por habernos regalado esta maravilla. No digo más sobre la historia, porque cualquier cosa que diga la arruinará, y de verdad quiero que lean este libro. Es de esos que son para leerlos más de una vez. 

miércoles, 4 de julio de 2012

El imperio eres tú. De: Javier Moro


El reloj da las once y yo suelo acostarme antes de las nueve. Soy como una gallina. Pero tengo este libro de Javier Moro en las manos, y sencillamente no puedo soltarlo. Estoy en él. En las descripciones del calor de Brasil, en la angustia del emperador por mantener intactos la vida de su corazón y el destino al fue llamado a servir. La lucha del hombre contra el servidor público. La lucha de los sentimientos de pasión contra los del deber. Pedro I de Brasil es una veleta, y uno como lector también. Uno lo ama y lo odia. Lo entiende. Le desea el triunfo y reza porque vea la luz. 

Quizás de las cosas que más nos pegan son los momentos en que las actitudes de los hombres que hacen Patria se parecen tanto a las que vemos hoy en día. Ya no se viaja en barcos, ni hay esclavos, al menos no pareciera, pero la ironía, la hipocresía, el materialismo, el ventajoso, la sed de poder, la ceguera crónica, la negación, la ignorancia, el pensamiento de los pusilánimes que creen que salvaguardando su bienestar económico van a mantener un status quo de privilegios que no se romperá jamás. El delicado equilibrio de los gobernantes que hacen cosas impopulares porque creen y están seguros de un bien ulterior, porque tienen una visión de país, hasta de mundo. Pero que pierden batallas al pagar caro errores que más tienen que ver con mercadeo de imagen que con ideología. Todo suena tan actual, tan real, que a veces uno se pregunta si Javier Moro no está copiando esto de las primeras planas de nuestros periódicos, en vez de haber hecho una extensa investigación sobre historia latinoamericana y europea. 

Moro nos recuerda que la historia es, eso, historia. Es fascinante. Ambigua. Está llena de reveses y de misterios. Disfruté en esta novela como pocas, y además aprendí. Recordé que no hace falta irse por los lares de lo trivial para pasarla bien en un libro, que lo profundo también tiene su toque de placer. 

Bien escrita. Con un lenguaje rico, con descripciones vívidas y precisas, así debe ser un buen libro. Sin separarse demasiado del lector, sin forzarlo innecesariamente. Uno mismo puede sacar sus propias conclusiones, porque al final Moro tampoco es que decide por nosotros. Amar a Pedro u odiarlo. Culparlo por sus fracasos o entender que tal vez se adelantó a su tiempo, que hubo cosas que no pudo superar. Ya eso es cosa del lector. Como tiene que ser. 

Ender la historia de nuestros pueblos. Pensar sobre ella. Es el primer paso para poder vislumbrar las naciones que queremos construir. No podemos plantearnos qué país queremos ser hasta no tener al menos una idea, de quiénes somos y de dónde venimos. Pedro I salvó a Brasil de aquello que las cabezas calientes del resto de Latinoamérica no se salvaron, los caudillos. Además fue un ejemplo para los políticos de hoy en día, pues peleó sus batallas en el campo con los demás, sin reparos sobre las ventajas que da una jerarquía política, incluso cuando esta se hereda, o hasta se impone con la autoridad de las armas. 

No es el más fuerte el que pisa más duro, sino el que ve más lejos y arriesga más. Y una última cosa, a lo  largo de la historia nos demuestra algo que nos llega al corazón, y es que la desgracia de los pueblos está en la ignorancia, el fanatismo, y en la falta de instrucción. Sobre todo cuando no se lee. Los líderes ignorantes, que no leen sobre su campo y aprenden la historia de los pueblos, tanto los suyos como los extranjeros, son armas letales. 

martes, 3 de julio de 2012

Lectura en Vacaciones


Se acerca el fin de las clases. Los niños ansían las vacaciones, sueñan con cambiar de rutina y no aguantan las ganas de escuchar por última vez en el año escolar el timbre de salida. Las tareas son complicadas y en cierta forma los padres también están esperando un momento de descanso. Durante las vacaciones descansamos todos. Pero también es cierto que  muchos padres se preocupan. Sobretodo en esta época en la que hay tantas distracciones para los niños, que les consumen horas y que no siempre suman en cuanto a la formación y educación que los padres quieren dar.



Las vacaciones no son un momento ideal para introducir la lectura en casa una actividad familiar, de hábito constante, más allá de aquella que se aplica en el ámbito académico. La tarea no es fácil. Poner a competir un juego de video, o un programa de televisión con los libros, que tienen tanta fama de aburridos, no es sencillo. Pero, con un poco de voluntad se puede lograr.

Aquí algunos consejos para lograrlo:

1.    Déjelo escoger las obras que quiere leer:  Una de las cosas que más frustran a un lector es no tener el control sobre lo que lee. Es cierto, a veces los niños de cierta edad escogen cosas que escapan su nivel de madurez, o los temas que toca un libro que quieren son considerados poco aptos por los padres. La escogencia debe ser una acto de compromiso y conversación entre las partes. Ni el niño debe imponerse, ni los padres tampoco. Hagan una lista. Barajen varios nombres. Y luego tomen una decisión en conjunto.
2.    Compren los libros juntos: Ir a una librería es una aventura. Para el lector es estimulante, para el no lector a veces puede dar hasta angustia. Familiarizar a los jóvenes lecturas con el ambiente de las librerías es importantísimo a la hora de estimular la lectura. Si es posible involucrar a un librero, comprometido con su oficio, mejor. Ellos son grandes animadores a la lectura. El tener contacto con otros lectores es fundamental para estimular esta actividad. Además, la compra siempre anima, a todo el mundo le gusta comprarse algo, sentirse retribuido y sentir que estamos haciendo algo nuevo.
3.    Establecer metas claras pero realistas: “Si te lees el Quijote este verano, te doy un premio”. Puede ser algo ideal, pero los chances de que un joven haga alto como esto son poco realistas. No sólo por la dificultad de la obra, sino por su extensión. Como padres debemos estar conscientes qué tipo de lectores son nuestros hijos, cuáles son sus intereses, su disponibilidad de tiempo y su capacidad. En base a eso sí es importante establecer una meta. Ya sea un libro al mes, un libro durante las vacaciones, depende de cada quien. Pero esa meta hará mucho más fácil estimular la lectura. Lo ideal es estimularlos a que no pasen ni un día sin leer, y lo vayan haciendo paulatinamente a fin de convertirlo en un hábito.
4.    Compaginar la lectura con las demás actividades: Cosas como “sólo si lees diez páginas puedes ver televisión”, son perjudiciales para el estímulo de la lectura. Entonces ellos ven la lectura como una competencia con la televisión y las demás cosas que les gustan y no como algo que puede ser tan o incluso más divertido. Hay que dejarle algo de libertad.
5.    Discutir la lectura en familia y lo que es mejor, leer junto a ellos: La lectura es un acto de creación. Cuando leemos también creamos. Parte de esa creación sale a la vista en las discusiones familiares. Si dejamos al niño sólo con su libro, puede que otros estímulos funcionen, pero lo ideal es hacerle sentir que la lectura lo ayuda a compartir con sus padres. Además, es un buen momento para hablar de temas difíciles de abordar. Si uno puede leerse el mismo libro y al mismo tiempo, entonces mucho mejor. Se puede hacer un mini club de lectura en casa. Un espacio para demostrarle que la lectura es algo que une, que nos ayuda a conocer a nuestros hijos, pero también a que ellos conozcan a sus padres, y cómo piensan. 

viernes, 29 de junio de 2012

Cómo Amar Realemente a un Niño


Está ahí para él. Di que sí lo más seguido que puedas. Deja que use ollas y sartenes como tambores. Si están de mal humor, llévalos a jugar con agua. Lee libros en voz alta y con alegría. Vayan a buscar elefantes y bésenlos. Promueve la risa fácil. Rie mucho. Recuerda lo pequeños que son. Busca lo positivo. Mantén el brillo en tus ojos. Vayan al cine en pijamas. Enséñale acerca de los sentimientos. Date cuenta lo importante que es ser niño. Planeen la construcción de un cohete. Deja de gritar. Inventen placeres juntos. Sorpréndelos. Expresa tu amor. MUCHO. 

Los niños son un milagro. 

jueves, 28 de junio de 2012

Aristóteles


"El pensamiento de Platón se basa en la doctrina de las ideas. Es la búsqueda de un mundo donde los universales eternos, inmortales, se conservan y proyectan su influjo conceptual sobre el mundo de la materia. Aristóteles, en cambio, es un espíritu práctico y desconfía de las ideas platónicas, que, para él, no pasan de ser abstracciones." 

"Para Aristóteles, las ideas son entidades ficticias. Sólo existen los individuos, que son las sustancias que sostienen todos los atributos que predicamos de ellos." 

"Platón y Aristóteles, sin embargo, coinciden en que hay algo que es la esencia de las cosas. Platón lo llama eidos o "ideas". Aristóteles en algunas ocasiones lo llama "forma", en toras "géneros" o "esencia", o en griego, ousía. " 

"Aristóteles no cree en otro mundo ideal, sino que afirma que los conceptos, las llamadas ideas, están realmente en nuestro mundo. Es decir, que existes individuos, cosas, objetos, y a partir de éstos, tratando de encontrar sus semejanzas, nuestra mente es la que busca el concepto y la que lo crea. El concepto no está en otro lugar ideal sino en nuestra capacidad de pensar sobre la diversidad del mundo." 

"Aristóteles define al hombre como un animal racional y político, que son sus dos rasgos fundamentales. Nos distinguimos por la razón, porque somos capaces de pensar y de reflexionar acerca de lo que hacemos y sobre todo de asombrarnos, que junto al preguntarnos "por qué" es el principio de la filosofía. Y luego, somos animales políticos, es decir, tenemos que habitar en una polis con los demás. No hay individuos que puedan vivir solos porque todos tenemos lenguaje, somos simbólicos y, por tanto, un ser que tiene un lenguaje que él no ha inventado, necesita de los otros seres para compartir ese mundo de símbolos con ellos." 

"A Aristóteles le gustaba dar clases por la mañana a sus alumnos más avanzados, paseando por los senderos del lugar. Como en griego paseo o lugar de paseo de dice peripatos, los asistentes a esas clases fueron llamados "peripatéticos".

"Aristóteles aportó una ciencia, un área de conocimiento nuevo, que es la ética. La palabra ética juega con los dos acepciones que tiene en idioma grietó (carácter y costumbre), puesto que ambas se diferencian sólo por un acento. Así, en griego, podemos decir que el carácter, en el sentido del propio talante (êthos) deriva del modo de vida adquirido por el hábito (éthos)."

"Para Aristóteles, la ética es una reflexión sobre la acción humana en búsqueda de la libertad. Y para ello, dice, tenemos que intentar desarrollar las virtud, es decir, los hábitos que nos dan fuerza, que nos ayudan a vivir mejor. No olvidemos que la palabra latina "virtud" viene de vir, que significa virilidad, fuerza, excelencia. de modo que la virtud es lo que nos da fuerza frente a la debilidad, que es el vicio. La virtud es lo que aumenta nuestra fortaleza y por tanto nuestra capacidad de alcanzar la felicidad."