lunes, 4 de junio de 2012
Fin del Reto La Montaña Mágica
miércoles, 30 de mayo de 2012
La Montaña Mágica: Una Página por Día por 1048 Días
viernes, 18 de mayo de 2012
La Montaña Mágica (fragmentos)
martes, 3 de enero de 2012
Primeras Páginas de La Montaña Mágica

Hans Castorp: “No tenía la intención de tomar este viaje particularmente en serio, de dejar que afectase a su vida interior. Más bien pensaba realizarlo rápidamente, hacerlo porque era preciso, regresar a su casa siendo el mismo que había partido y reanudar su vida exactamente en el mismo punto en que había tenido que abandonarla por un instante.” (pag. 10)
“A cada momento salía al pasillo a llorar, como si fuera un chiquillo. Luego se frotaba las mejillas con cold-cream, porque iba afeitado y las lágrimas le quemaban la piel.” (pag. 21)
“En el primer piso Hans Castorp, se detuvo de pronto, inmovilizado por un ruido absolutamente escalofriante que les llegó desde escasa distancia, tras un recodo del pasillo; un ruido no muy fuerte, pero de una naturaleza tan particularmente repugnante que Hans Castorp hizo una mueca de estupor y miró a su primo con los ojos como platos. Se trataba, con toda seguridad, de la tos de un hombre, pero de una tos que no se parecía a ninguna de las que Hans Castorp había oído, es más, era una tos en comparación con la cual todas las que conocía le parecían da muestra de una magnífica vitalidad; una tos sin fuerza, que no se producía por medio de las habituales sacudidas, sino que sonaba como un chapoteo espantosamente débil en el viscoso lodo de la podredumbre orgánica. (pag. 23)
“¡Un año es muy importante a nuestra edad, comporta tantos cambios y progresos en la vida de allá abajo! Pero he de hibernar aquí dentro, como en una ciénaga; sí, como en el interior de un agujero, podrido, y te aseguro que la comparación no es exagerada.” (pag 27)
"En tal caso es usted un fenómeno completamente digno de ser estudiado. Porque yo nunca he encontrado a un hombre enteramente sano." (pag. 29)
lunes, 31 de octubre de 2011
El Reto: La Montaña Mágica
Hace un año más o menos mi papá me preguntó algo sobre la Montaña Mágica de Thomas Mann. Lo siento. Fue mi respuesta. No sé. No lo he leído. Me salió regaño. ¿Cómo es posible que no hayas leído la Montaña Mágica de Thomas Mann? No sé. No sé cómo pasó. Pero la verdad es que ni siquiera la tenía en una lista, ni sabía muy bien por qué era un libro tan importante.
De ahí en adelante he empezado a preguntar a mis amigos lectores sobre el libro. Quienes no lo hemos leído le tenemos algo de miedo, porque quienes lo han leído hablan la experiencia de forma contradictoria. Es maravilloso a la vez terrible, no lo puedes soltar, pero tampoco lo puedes terminar. Es decir, es placer puro y duro. Te lleva de un lado al otro. Te atrapa.
Confieso que le tengo miedo a la Montaña Mágica. Lo he tenido durante año y medio allí esperándome. Reprochándome la cobardía de haberlo sacado de la librería para dejarlo ahí esperando, como queriéndome decir, ¿qué esperas? Mi paciencia no es infinita.
En Twitter varias personas me han hablado del libro y estos días un compañero twittero me instó a leerlo. Llegó la hora. Invité a los compañeros del club de lectura a unirse al reto, los que quieran y en Abril del año que viene organizaremos un encuentro para discutirlo.
A partir del 1 de noviembre empieza el reto. A ver quién llega vivo. Quien llega muerto. Quien cae en la mitad. Quien descifra el secreto. Quien lo ama. Quien lo odia. Quien lo recomienda. Quien se pierde. Quien se enamora. Quien cambia. Quien sigue igual. Quien se desmorona. Quien muda la piel. Quien enloquece. Quien tira la toalla.
El reto culmina el 15 de abril.
¿Quién se anota?
1. El Perro

