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jueves, 18 de abril de 2013

Libros para los 5 años




Una de las cosas que más me gusta hacer, por no decir que es una pasión es recomendar libros. Amo recomendar libros, porque es compartir el amor que siento por ellos. En un post anterior Andrea me pidió a través de un comentario una recomendación para una niña de 5 años. Aquí vamos. 

Una cosa que hay tener que en cuenta es que un niño puede ser lector incluso antes de aprender a leer. Es importante, porque si el niño ya tiene una conexión con el libro, cuando empieza a leer es como si le dieran alas, aunque no quiera decir que desde temprana edad deba leer sin supervisión. Como todo, durante la etapa de formación la lectura es algo que no sólo depende de los adultos, sino en la que somos necesarios. Sobre todo con nuestro ejemplo. 

Mi primera recomendación es que mientras el niño va formando su "gusto literario" busquen libros que a ustedes les gustan. Pero que les gustan de verdad, porque sienten una conexión. No porque les parece que el mensaje es positivo, o porque "ay qué lindo así si va a aprender a lavarse los dientes, o a no pegar a los amiguitos". Nada de eso. No quiere decir que el libro no pueda tener un mensaje positivo, sólo que esté expuesto de forma inteligente y que no sea un intento descarado de predicar la moral y las buenas costumbres, como si el mundo no estuviera lleno de trampas. Tampoco hay que tenerle miedo a los libros que exponen sentimientos complejos.

Hay una belleza de libro de Malika Doray, se llama Mi Tristeza. No creo que se consiga en Caracas, pero para un niño que tenido que cargar con la tristeza de los padres o de alguien cercano, es sencillamente maravilloso. 

Otra cosa que recomiendo para comenzar es un personaje. La forma más fácil de enamorarse de los libros no es sólo buenas historias, sino buenos personajes.  Nuestra cultura está llena de ejemplos, los súper héroes son los mejores. ¿Cuántos adultos no arrastran todavía la emoción que sentían de pequeños por sus personajes predilectos? Batman. Superman. James Bond. 

En Caracas puedes conseguir cosas buenas... todavía.

Está Olivia, de Ian Falconer. Creo que Olivia es la mejor. Olivia es una cochinita de una personalidad genial. Voluntariosa. Creativa. Segura de sí misma. Que inventa cosas y ejecuta lo que inventa. Que sueña. Agota a su mamá. Y además Ian Falconer nos demuestra que se puede incorporar cultura general a la literatura para abrir el horizonte de los niños. Genial. De verdad con Olivia no te vas a equivocar. Hay una comiquita y es buena, así que uno puede unir las dos cosas, y además comprobarán los padres que aún hoy en día la televisión no le gana a los libros si hacemos las cosas bien.

Sapo de Max Velthuijs, es maravilloso. Es el ejemplo de libros fabulosos con mensajes positivos. Sapo es sapo y Sapo enamorado son mis favoritos, “el amor no tiene fronteras”, es una de mis frases bandera. Sapo y el forastero viene bien para hablar de las diferencias y la tolerancia, y la importancia de conocer a alguien antes de hacerte una idea de la persona, lo engañoso de las apariencias y lo peligroso de los estereotipos.

Los libros de Eric Carle también son maravillosos, pero pueden ser para más chiquitos. Aunque está uno que se llama La Mariquita Gruñona que es fantástico para aprender el horario, y sobre la actitud en la vida, pero puede ser costoso si es que se consigue.

Hay libros de Oliver Jeffers que son estupendos. Es una autor como muy pocos, pero muchos de sus libros considero que son para más grande como el Corazón y la Botella, pero está Perdido y Encontrado, que es sobre la amistad. Hicieron un corto de ese cuento que es de las cosas más bellas que he visto. También está El Increíble Niño Comelibros. A mi hija se lo leyeron en el colegio y está impactada. Pero todavía no lo entiende bien. De hecho estaba un poco asustada pensando que alguien se pueda comer los libros. Pero la curiosidad está.

Anthony Brown es otro del que uno se enamora y ellos también. Uno de los que más me gusta es Cosita Linda, que es sobre la amistad incondicional, y sacar el cuello porque alguien que amas. Amar a alguien diferente, y lidiar con el hecho de que no somos perfecto y que a veces hacemos cosas que asustan o alejan a nuestros seres queridos, sin que hayamos tenido la intención de hacerlo. Está Mi mamá, Mi papá, que son una belleza. De hecho son buenos regalos para el día del padre. Brown tiene un personaje que se llama Willy. Mi hija lo ama. Este trabajo es realmente una obra de arte, las referencias a la cultura en general, sobre todo al surrealismo son brillantes. Es un regalo para adultos también. Pero hay libros de Brown que son para más grandes, les recomiendo leerlos antes de comprarlos.

Hay otro autor que es maravilloso, pero en Caracas, tal vez más que en otros lados por el tema de la importación los libros  son costosos, es Jimmy Liao. El libro de El Monstruo que se comió la oscuridad es sencillamente espectacular. Ese ha sido de los que más hemos disfrutado, y mi hija es considerablemente más pequeña, pero estoy segura que aguanta, porque el tema de la oscuridad no es algo que necesariamente resuelves a los cuatro años. También está La campeona mundial en mantenerse despierta, este a dúo con Sean Taylor.

Por último te voy a recomendar La Sorpresa de Silvia Van Ommen. Este libro te va a servir si la mamá o tú misma pueden ayudarla en una aproximación. El libro no tiene palabras, así que uno mismo puede inventar una historia. Es sobre una oveja que utilizando su lana le prepara una sorpresa a su amiga jirafa. Amamos este libro cómo no tienes una idea. El tema del amor y de la amistad es algo que nos fascina. Este libro fue uno de los ganadores de Los Mejores del Banco del Libro hace dos años.

Aquí tienen para ir a una librería y pasar un buen rato. Pero les doy una última recomendación, también pueden llevarlos a ellos, y dejar que escojan, ir guiando con las recomendaciones que les di, sentarse en el piso, leerle en voz alta, dejar que hagan mil preguntas y que sueñen con llevarse el libro a la casa. 

En Caracas está Lugar Común Librería que tiene un espació muy bonito, están mis amigas de La Sopa de Letras que no sólo tienen ejemplares increíbles, sino que su espacio es mágico para estas cosas, y está la librería del Banco del Libro, más pequeña pero su selección es impecable.

Buen viaje Andrea, y luego me cuentas, espero que estés camino a construir una lectora. Esa persona, o esas personas que forman parte de nuestra vida como lectores no las olvidamos jamás. Es el regalo más valioso que le puedes hacer a un ser humano. 

martes, 3 de julio de 2012

Lectura en Vacaciones


Se acerca el fin de las clases. Los niños ansían las vacaciones, sueñan con cambiar de rutina y no aguantan las ganas de escuchar por última vez en el año escolar el timbre de salida. Las tareas son complicadas y en cierta forma los padres también están esperando un momento de descanso. Durante las vacaciones descansamos todos. Pero también es cierto que  muchos padres se preocupan. Sobretodo en esta época en la que hay tantas distracciones para los niños, que les consumen horas y que no siempre suman en cuanto a la formación y educación que los padres quieren dar.



Las vacaciones no son un momento ideal para introducir la lectura en casa una actividad familiar, de hábito constante, más allá de aquella que se aplica en el ámbito académico. La tarea no es fácil. Poner a competir un juego de video, o un programa de televisión con los libros, que tienen tanta fama de aburridos, no es sencillo. Pero, con un poco de voluntad se puede lograr.

Aquí algunos consejos para lograrlo:

1.    Déjelo escoger las obras que quiere leer:  Una de las cosas que más frustran a un lector es no tener el control sobre lo que lee. Es cierto, a veces los niños de cierta edad escogen cosas que escapan su nivel de madurez, o los temas que toca un libro que quieren son considerados poco aptos por los padres. La escogencia debe ser una acto de compromiso y conversación entre las partes. Ni el niño debe imponerse, ni los padres tampoco. Hagan una lista. Barajen varios nombres. Y luego tomen una decisión en conjunto.
2.    Compren los libros juntos: Ir a una librería es una aventura. Para el lector es estimulante, para el no lector a veces puede dar hasta angustia. Familiarizar a los jóvenes lecturas con el ambiente de las librerías es importantísimo a la hora de estimular la lectura. Si es posible involucrar a un librero, comprometido con su oficio, mejor. Ellos son grandes animadores a la lectura. El tener contacto con otros lectores es fundamental para estimular esta actividad. Además, la compra siempre anima, a todo el mundo le gusta comprarse algo, sentirse retribuido y sentir que estamos haciendo algo nuevo.
3.    Establecer metas claras pero realistas: “Si te lees el Quijote este verano, te doy un premio”. Puede ser algo ideal, pero los chances de que un joven haga alto como esto son poco realistas. No sólo por la dificultad de la obra, sino por su extensión. Como padres debemos estar conscientes qué tipo de lectores son nuestros hijos, cuáles son sus intereses, su disponibilidad de tiempo y su capacidad. En base a eso sí es importante establecer una meta. Ya sea un libro al mes, un libro durante las vacaciones, depende de cada quien. Pero esa meta hará mucho más fácil estimular la lectura. Lo ideal es estimularlos a que no pasen ni un día sin leer, y lo vayan haciendo paulatinamente a fin de convertirlo en un hábito.
4.    Compaginar la lectura con las demás actividades: Cosas como “sólo si lees diez páginas puedes ver televisión”, son perjudiciales para el estímulo de la lectura. Entonces ellos ven la lectura como una competencia con la televisión y las demás cosas que les gustan y no como algo que puede ser tan o incluso más divertido. Hay que dejarle algo de libertad.
5.    Discutir la lectura en familia y lo que es mejor, leer junto a ellos: La lectura es un acto de creación. Cuando leemos también creamos. Parte de esa creación sale a la vista en las discusiones familiares. Si dejamos al niño sólo con su libro, puede que otros estímulos funcionen, pero lo ideal es hacerle sentir que la lectura lo ayuda a compartir con sus padres. Además, es un buen momento para hablar de temas difíciles de abordar. Si uno puede leerse el mismo libro y al mismo tiempo, entonces mucho mejor. Se puede hacer un mini club de lectura en casa. Un espacio para demostrarle que la lectura es algo que une, que nos ayuda a conocer a nuestros hijos, pero también a que ellos conozcan a sus padres, y cómo piensan. 

viernes, 29 de junio de 2012

Cómo Amar Realemente a un Niño


Está ahí para él. Di que sí lo más seguido que puedas. Deja que use ollas y sartenes como tambores. Si están de mal humor, llévalos a jugar con agua. Lee libros en voz alta y con alegría. Vayan a buscar elefantes y bésenlos. Promueve la risa fácil. Rie mucho. Recuerda lo pequeños que son. Busca lo positivo. Mantén el brillo en tus ojos. Vayan al cine en pijamas. Enséñale acerca de los sentimientos. Date cuenta lo importante que es ser niño. Planeen la construcción de un cohete. Deja de gritar. Inventen placeres juntos. Sorpréndelos. Expresa tu amor. MUCHO. 

Los niños son un milagro. 

lunes, 11 de junio de 2012

Los Primeros Libreros


Cuando estaba pequeña y le decía a mi mamá. ¡Estoy aburrida! Me decía, no se-A-Burra. ¡LEA! Entonces ella me ayudaba a buscar algún libro en la biblioteca que había ido construyendo para mis hermanas y me transportaba a un mundo maravilloso. Ella me guiaba, me orientaba, y me vendía el libro, como un librero. Mi mamá fue mi librero de cabecera durante años. Hasta que me enviaron a un internado y le tocó el trabajo a uno de esos profesores estilo Robin Williams en Sociedad de los Poetas Muertos. Pero aún con mi personaje de Hollywood que me convenció de que la Odisea era la mejor aventura jamás creada, yo me llevé en mi maleta los libros que mi librero alfa había escogido para mí.

Mi mamá le inyectaba una emoción a los libros. Los Hollister. Los Siete Secretos. Flores en el Ático. No me trató de vender nada pretensioso, ni un canon demasiado elevado. Ella lo hizo perfecto, porque buscó alimentar mi imaginación y lo demás vino solo. Porque la lectura es como cualquier otra cosa que se practica. Se aprende. Se mejora. Se va perfeccionado. Se adquieren destrezas y uno exige calidad.

 Al final creo que todos nos convertimos en lectores por curiosidad. Hay quienes tienen curiosidad innata, y hay a quienes se les despierta. Creo que esa es la mayoría y ese fue mi caso. Sin duda fue mi caso.

Porque otra cosa que hizo mi madre fue acostumbrarme a buscar respuestas en los libros. Cosas como, mami, ¿los peces toman agua? No sé, búscalo en un libro. Mami, ¿cuántos huesos tiene una persona? No sé, búscalo en libros. Y claro, no lo duden, cuando llegó el día de hacer esa fabulosa explicación de, los niños no vienen de París, bueno a menos que los papás hayan ido a París en plan amoroso, también usó un libro. Uno para mí y uno para ella, para no sonrojarse, para no transmitir tabú, ni miedo, ni vergüenza, para demostrar que era lo más natural y bello del mundo. 

Mi papá también fue clave en mi formación lectora. Alimentó mi biblioteca con sus propios libros y con cuentos que sacaba de su propia imaginación y que aunque jamás los escribió, sino que me los contaba de la propia voz, ocupan un lugar clave en mi biografía literaria. 

Los padres son los libreros más importantes. El amor por la lectura comienza en casa. Y sí bien es en la escuela donde nos enseñan a descifrar el lenguaje, y donde nos dan herramientas para la disciplina a la hora de la lectura, a leer, a leer como tal. A amar la lectura. Refugiarnos en los libros. Y a aprender lecciones de vida historia tras historia, eso se enseña en casa. 

martes, 5 de junio de 2012

Tabla de Ganadores



La Tabla de Ganadores es un producto que fue creado con el objetivo de ayudar a los padres a trabajar hábitos y conductas en sus hijos. Desde aquellos que son totalmente nuevos, como dejar los pañales, hasta las malas costumbres que deseamos cambiar, como dormir en la cama con los papás.

La teoría del refuerzo positivo es una de las más eficaces, y es aplicada por profesionales de la psicología y la pedagogía a nivel mundial. La Tabla de Ganadores de El Perro Naranja está basada en esa teoría y a través del color y el uso de imanes, busca hacer que el proceso de aprendizaje sea divertido y ayude a padres y maestros e involucrarse en el proceso educativo.

La Tabla de Ganadores viene con 20 imanes que ilustran las conductas y hábitos que en la mayoría de los casos generan problemas en casa, como “Me como mi comida” “Amanezco en mi cama” “Ordeno mis juguetes” “Hago mi tarea con ilusión” “Ayudo en la casa” “Me visto solito” “Disfruto leer.”

Los padres pueden escribir sobre la tabla con cualquier tipo de marcador, y de esta forma trabajar aquellas áreas específicas de cada niño que no estén incluidas en los imanes. Para limpiar la tabla se puede aplicar cualquier solvente como agua,  o detergentes de uso doméstico.

En el área de recompensas se pueden escribir aquellas cosas que sean de valor para el niño, se recomienda no utilizar cosas materiales, sino más bien recompensan que estimulen al niño a compartir con sus padres, como ir juntos al cine, compartir un programa de televisión o escoger la cena del día.

La Tabla de Ganadores viene con un instructivo que explica paso por paso la mejor forma de utilizarla y con recomendaciones para recompensas. Sin duda un producto que les hará más fácil a padres y maestros la difícil tarea de trabajar los hábitos y conductas que quieren ver en sus hijos a futuro.

La tabla tiene un costo de: 250. BsF Para compras nos pueden contactar a través del correo: elperronaranja@gmail.com enviamos el producto a cualquier parte del país. 

martes, 22 de mayo de 2012

Taller Decálogo del Niño Lector

La lectura funciona como un catalizador de unidad ya sea dentro de la familia escolar o el núcleo familiar básico. Lo que es más importante, es una herramienta fundamental para educar en valores, para hablar de temas difíciles, que van desde separaciones, el duelo, hasta aquello que más preocupa a los padres cuando los niños llegan a la pre-adolescencia y adolescencia, los temas tabú como las drogas, el sexo, entre tantas otras cosas. 

La lectura es una herramienta. También es un refugio. Es el mejor regalo que se le puede hacer a un hijo o a un alumno. Pero no es fácil transmitir ese amor y esa pasión, y muchas veces requiere un sacrificio de tiempo y dinero. 

El Perro Naranja pone a disposición de padres y maestros, un taller para promocionar la lectura en la casa y en el aula. Nos trasladamos a colegios y pronto se abrirá en nuestra sede, la cual está por inaugurar. 

TALLER: Decálogo del Niño Lector.

“¿Cómo hacer que los niños se enamoren de la lectura? ¿Qué libros compro? ¿Cómo los ordeno? Es que mi hijo está muy pequeño para cierta clase de libros, es que siempre quiere leer el mismo libro. Es que yo lo obligo a leer pero no consigo que le guste.” Son muchas de las preguntas y exclamaciones que hemos escuchado de parte de padres y maestros. Qué leer. Cómo leer. Cuándo leer. Dónde leer, pero sobre todo Por qué leer a los hijos, son las preguntas que trata de responder el Decálogo del Niño Lector. Diez pasos para ayudar a fomentar el amor por la lectura, bajo el lema: Familia que lee unida, permanece unida.  

Para más información: elperronaranja@gmail.com